Fíjense que este es un “post” un poquito alejado de la política y más cercano a la parte humana necesitada de una manifestación divida o en algunos casos terrenal. Considero que todos de una u otra forma ansiamos en algún momento de nuestra vida una revelación de este tipo.
Con esto no estoy circunscribiendo este comentario solo para personas creyentes, sino también a los que la percepción de la divinidad termina cada día debido a la injusticia, falta de solidaridad o simplemente por un concepto o tendencia Darwiniana. A pesar de esta pequeña diferencia de conceptos, la necesidad de un resorte de fe es evidente en cualquier de los casos. La discrepancia es más bien como buscas o solicitas y no la ausencia de la necesidad.
Algunos en esta vida se han dado la tarea de cultivar y promover que en pleno siglo XXI estamos aún en época de milagros, el mensaje y el esfuerzo se agradece es más lo apoyamos. Tenemos diferencias en cómo se hace llegar este mensaje y el canon que se debe de brindar a cambio.
La vida algunas veces nos pone pruebas para fortalecer nuestra alma y espíritu, para que veamos a nuestros semejantes con un cristal diferente, más si nuestra posición es económicamente dominante. Un ser humano con una enfermedad denominada por el mundo de “terminal” lo ve diferente y les aseguro que de obtener la bondad de Dios la vida y perspectiva le habrá cambiado para siempre.
Cuando nuestro señor Jesucristo caminaba por Nazaret haciendo llegar su palabra de vida, se le cuestionó referente a sí era conveniente el pago de los impuestos. El dijo de la manera más contundente y elegante “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Así que las monedas son para los impuestos, Cesares o quizá estado y no para el reino celestial. Que contradicción esta, me parece que choca con la realidad que vivimos en muchas de nuestras iglesias. Será que es necesario el canon para estar en gracia y beneficiarse de la inmensa bondad de nuestro señor.
Así qué, ¿cuál cree usted que es el pago que se le debe de dar a Dios?, sino son las monedas, se habrá referido nuestro señor a tiempo, esfuerzo, ejemplo, testimonio, fidelidad ¿Cuál cree que debería de ser el pago? Si es que hay que pagar por algo que nuestro señor lo brindó irrestricto desde la cruz.
Poniendo todo lo anterior en contexto considero que sí debe de existir un pago este NUNCA debe de confundirse con un pago en metálico. Acá el pago se relaciona a la solidaridad, comprensión, respeto, fe en el ser humano, aceptación, darse a la gente, unión familiar, perdón, procurar el bienestar de los demás, humildad y sobre todo luego de transitar lo anterior amor con nuestros semejantes comenzando en casa (Nuestra casa El Salvador).
Solo así quizá seamos sujetos a la bondad del creador y no por nuestros hechos, sino por el esfuerzo de ser cada día más humano. Así que estoy seguro de que los milagros están vigentes en pleno siglo XXI.
Un saludo para un par de seres que necesitan de esta bondad: mi hija, mi mamá, una prima, mi suegra, un amigo de la infancia colegial, un vecino, alguien de la telecorporacion y cualquiera que este deseoso de la bondad de Dios.
viernes, 16 de noviembre de 2007
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